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Unknown "Quiero llegar a la Selección" Leandro Romagnoli habla por primera vez desde que regresó de la lesión. Dice que ya está listo para ser el Pipi de antes y tener un lugar co... 5

"Quiero llegar a la Selección"

Leandro Romagnoli habla por primera vez desde que regresó de la lesión. Dice que ya está listo para ser el Pipi de antes y tener un lugar con la celeste y blanca




"Tuve bronca, mucha bronca. Impotencia, me preguntaba ¿por qué a mí? ¿Para qué fui a esa pelota? Podría haber sacado la pierna porque era nada más que un partido amistoso. Encima, yo venía arrastrando un problema en la rodilla y no tenía ganas de ir, me quería quedar acá para descansar... Pero el destino es así, el fútbol también... Lo tomé así". Leandro Romagnoli habla de mufa pasada, de aquella noche del 28 de enero. San Lorenzo juega con Racing en Neuquén, en unos de los torneos de verano. Pipi ingresa en la parte final y cuando va en busca de su primera bocha, se rompe los ligamentos cruzados. La angustia sumada al dolor, hace que el 10 se refugie en un silencio absoluto. No habla, no dice, no cuenta, no tiene ganas, no juega. No. Su energía se pone al servicio de la recuperación, sólo en eso. Pero ahora que su magia ronda en la cancha otra vez, el pibe acepta el mano a mano con Olé antes del partido de hoy contra Unión, en Santa Fe. "Hay que ganar para poder pelear", dice.

—¿Cómo te sentiste en estos dos partidos que jugaste?

—Bien, a medida que voy jugando, que entreno, me noto mejor. Lo importante es que en estos dos partidos la rodilla no me dolió para nada. Sabía que era duro luego de tanto tiempo afuera.

—¿Qué notás que te falta?

—Más partidos, más estado físico. En el segundo tiempo, a los 20 minutos, me canso. Sé que eso lo recupero con minutos de juego. Quiero llegar pronto al nivel que tuve el año pasado, el del título. Igual, por lo que hablé con el kinesiólogo (Jorge Macagno) y el médico (Miguel Crespo) recién para el Clausura voy a estar a full.

Durante todo este largo espacio sin la pelota, Pipi se la pasó en el gimnasio. "Hice mucho fierro para recuperar la rodilla y también para fortalecer los músculos. Me siento más grande y eso es importante. Ojo, tampoco quiero abusar, porque tal vez después no te podés mover", cuenta. En la pausa obligada, Romagnoli encontró las mismas caras de siempre. Papá Atilio y mamá Rita, su novia, los amigos y también gente del fútbol le dio la palabra de aliento que se necesita para no caer. "Todos los que están acá en San Lorenzo, el cuerpo médico, Pellegrini, el Chepo (Darío Sepúlveda, preparador físico del Ingeniero en Boedo) Javier (Saviola), Coloccini, Andrés (D''Alessandro), muchos..." Pero la pálida de mitad de año no fue sólo la lesión. El enlace siempre estuvo a un paso de la transferencia, algo que al final no se concretó nunca.

—¿Te molestó cómo se manejó tu pase al fútbol europeo?

—Es feo que se hable y no se haga nada. Incomoda, porque ya me había tocado viajar con Bernie Romeo a Barcelona por el tema del Leverkusen (en septiembre de 2001). Y este año, apenas me operé fui a Suiza (iba a arreglar con el Servette), también otra semana. Firmé contrato, vine acá y se cayó todo. Pero ya fue, jode, aunque igual sé que un día me va a tocar. Tengo 21 años, no me desespera. Hay otras posibilidades y quiero aprovecharlas.

—¿La Selección puede ese desafío que vos mencionás?

—Puede ser, pero las chances son difíciles porque hay muchos jugadores con experiencia y se hace complicado ser convocado.

—Pero dicen que el proyecto apunta a darle prioridad a los futbolistas del medio local.

—Sí, pero están D''Alessandro, Manso, Tévez... Es duro. Igual, eso se va a dar por cómo juegue en San Lorenzo. El técnico se fijará en los rendimientos que los enganches tengan en sus equipos. Nunca pierdo la ilusión, busco superarme porque, como todos, quiero llegar a la Selección.

Santa Fe será testigo se su tercera presentación oficial en este 2002. "Acá no hay compasión, me fijé mucho contra Central y veía eso. Te van tan fuerte como antes", comenta. Leandro palpita cada segundo, tiene ganas, habla, rompe el silencio, juega, dice, cuenta, ríe. En dos fechas, se cruzará con un amigo en la Bombonera: se viene el clásico Boca-San Lorenzo. "Estévez se extraña, es un tipazo, un jodón, la diversión del grupo. Le voy a pedir la camiseta, vamos a ver si me la da".



Viernes  9 de agosto de 2002
Fuente: Ole.


Marianela Colipe


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