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Gol del Pipi al Corinthians.


Ficha del partido:

COPA MERCOSUR DE 1999 - CUARTOS DE FINAL IDA

JUEVES 21 DE OCTUBRE DE 1999





SAN LORENZO: 2 
CORINTHIANS DE BRASIL: 1


SAN  LORENZO:  Campagnuolo;  Ameli y Morel Rodriguez; Tuzzio, Michelini y Córdoba; Estévez, Pusineri, Romeo, Romagnoli y Gallardo. DT: Ruggeri.

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CORINTHIANS: Dida; Costa y Kleber; Prates, Rincon y Nene; Baiano, Edu, Luizao, Ricardinho y Carioca. 
DT: De Oliveira.
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Goles: PT: 25m. Ricardinho (C); 42m. Romagnoli (SL).
          ST: 16m. Córdoba (SL).
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Juez: Mendez del Uruguay.
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Cancha: San Lorenzo.
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Cambios: Moreno por Gallardo; Artero por Pusineri; Saric por Romagnoli (SL). Vampeta por Luizao; Edilson por Ricardinho; Senna por Baiano (C).
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Expulsados: Carioca (C).
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Foto: Raúl Estévez se le cuelga a Leandro Romagnoli, que grita su gol.

Fuente: museodesanlorenzo.com.ar



Marianela Colipe

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Romagnoli: Puedo ser el conductor

Tiene recién 18 años. Y el domingo, frente a Instituto, jugará su vigésimo partido en Primera. Pero no le pesa la responsabilidad. Y sostiene que un equipo de chicos puede ser campeón.
Jueves 30 de septiembre de1999


MIGUEL BOSSIO
Gran parte de su corta vida la pasó parando el 76: en Villa Soldati, su barrio, para ir hasta la Ciudad Deportiva. Y en el Bajo Flores, después de practicar o de jugar, para volver a su casa. Paró el colectivo de chiquito, con su madre al lado custodiándole el sueño de ganarse alguna tarde la 10 de San Lorenzo. Siguió parando el colectivo hasta hace unos días, cuando al sacar el boleto como cualquier hijo de vecino muchos notaban que ese pibito de 18 años les llamaba la atención. ¿Ese no es Romagnoli, el de San Lorenzo?.Sí, efectivamente, era Leandro Romagnoli, el Pipi, el sucesor de Gorosito. Es que el enganche del San Lorenzo puntero mantuvo hasta hace muy poquito su costumbre de treparse al 76 y viajar los diez minutos que tarda entre su casa de siempre y su segunda casa. Muchos se me arrimaban para ver si era yo y después me preguntaban cosas de fútbol, le cuenta a Clarín, aunque ahora ya sentado plácidamente en su 206 gasolero, con vidrios polarizados.La cuestión es que ahora, parece, ya nunca más lo verán como lo vieran: Tenía miedo de que algún día me reconocieran y quisieran robarme. Por ahí alguno se pensaba que, por jugar en la Primera, llevaba un millón de pesos en el bolsillo. Mis viejos me decían siempre que, si alguna vez pasaba eso, les diera todo. Hasta las zapatillas....-Se te ve preocupado por la inseguridad. La gente, a veces, piensa que los futbolistas conocidos no sufren los mismos problemas que cualquiera.-Claro que me preocupa. En mi barrio hay muchos robos, entre otras cosas, porque hay algunas villas cerca. Y da mucha bronca que te roben cosas que cuestan sacrificio conseguir. Oscar (Ruggeri) nos aconseja siempre a los más pibes que primero está el departamentito, pero yo decidí encarar el auto también por una cuestión de seguridad.arrio quemero por naturaleza, Romagnoli dice que en Soldati los de Huracán lo cargan por ser una de las figuras de la contra. En realidad, yo me hice de San Lorenzo por comodidad, señala, antes de meter otra vez en la charla al bendito 76. Es que me llevaba y me traía de puerta a puerta, se ríe.Su padre, Atilio Osvaldo Romagnoli, fue suplente en el Huracán campeón del 73 y luego brilló en el Deportivo Morón como número 11. El Pipi -naturaleza obliga- también prefiere jugar arriba, aunque más como media punta: En las inferiores jugué de enganche y después (Rubén) Cousillas me puso de media punta en Reserva para que no me desgastara tanto. Ahora, Ruggeri me quiere de enganche. Yo juego sin problemas donde me pongan, aunque me gusta estar más arriba.Próximo a votar por primera vez -jura no tener idea a quién-, a Leandro le hubiese gustado ser abogado. Pero ese proyecto ya fue: a lo sumo, se estiraría a terminar el secundario. El fútbol ahora me ocupa todo el tiempo, reconoce, antes de empezar a hablar de estos días dulces que atraviesa el único puntero del Apertura.En el último partido con Boca, Gustavo Barros Schelotto le dejó un souvenir morado en el tobillo derecho, pero él no se perderá por nada el choque contra Instituto: Será difícil, como todos, pronostica para el domingo, día en que alcanzará la modesta suma de 20 partidos en Primera.Con Borrelli recuperado de su pubialgia, el Pipi vuelve a tener ahora competencia por la titularidad en el manejo del equipo: Nos cargamos mucho con Juanjo. El va a tratar de ganarse el puesto y yo, por supuesto, de mantenerlo.Admirador de la tripleta made in River Ortega-Gallardo-Aimar, el pibe sostiene: Tranquilamente puedo ser el conductor de este San Lorenzo. Y ve como perfectamente viable que el último título argentino del siglo y del milenio termine en las vitrinas de su club: Sabemos que habitualmente se dice que los pibes no ganan campeonatos. Pero si seguimos así, nosotros podemos terminar primeros.Luego deja el Nuevo Gasómetro, supera en velocidad al colectivo que lo vio crecer y, en cinco minutos, está en su casa. 


Fuente: Diario Clarin

MArianela Colipe

"Juego como sea"

Leandro Romagnoli no se recuperó del golpe que recibió en el talón derecho, pero dice que quiere estar con Instituto. "Si es necesario, me haré infiltrar", anuncia.



La calesita da vueltas. Sin parar. Y la madre, cansada, lo mira desde afuera. Sabe que en algún momento se tiene que bajar. Entonces lo espera. Pero es en vano. El pibe está decidido a quedarse un rato más, aunque la oscuridad de la noche denuncie que ya es tarde. Porque la sortija está ahí. Al alcance de la mano, y es la oportunidad de seguir. No importa cómo, sabiendo que para volver quizás tenga que esperar bastante. Y el parque de diversiones ya esté cerrado. Para Leandro Romagnoli la sensación es la misma. Se ganó un lugar en el equipo y no lo quiere abandonar así nomás. A pesar del golpe en el talón del pie derecho. "Tengo muchas ganas de estar. Como sea. Pero al pisar siento una pequeña molestia", cuenta el Pipi.


La suerte no está a su favor. El pibe se afianzaba en el puesto. Era el enganche que eligió Ruggeri para reemplazar a Juan José Borrelli (sufrió pubialgia). Y lo estaba haciendo bastante bien, hasta que llegó la lesión, de la que tanto se lamenta: "Fue cuando Gustavo se me tiró de atrás y me pisó el talón. Después hice lo posible para terminar el partido". Sus palabras recuerdan una jugada con Barros Schelotto en el clásico del domingo frente a Boca. Un golpe que no le permitió entrenarse con normalidad durante toda la semana. Y que lo obligó a salir cuando apenas iban quince minutos del amistoso frente a un combinado de jugadores libres, que el equipo ganó 3 a 0, en la práctica del jueves.

La motivación es más fuerte. Puede más que cualquier dolor. Y las razones sobran: el Ciclón es puntero y está invicto en el Apertura y él es titular. "Me están dando la chance y no la quiero desaprovechar". La tiene clara. Sabe que es la oportunidad que buscó siempre y que le llegó en el momento justo. Por eso no piensa en salir, por más que la molestia sea grande. "Si me tengo que infiltrar para jugar lo voy a hacer. No tengo miedo. El médico me dijo que tengo inflamado y que eso me puede afectar. Pero la decisión final queda en mí. Sé que no voy a tener problemas. Después depende de Oscar (Ruggeri) si me pone o no".

Es el momento del Pipi. Luce la 10 de San Lorenzo y no se la quiere sacar. Por nada en el mundo. Quiere seguir. Como sea. No se resigna, como el pibe que espera por una nueva vuelta en la calesita. Por eso, su presencia para el partido de mañana frente a Instituto es un hecho. De esta manera, los once que saldrán a la cancha serán Campagnuolo; Tuzzio, Ameli, Iván Córdoba, Morel Rodríguez; Adrián González, Michelini, Franco; Romagnoli; Romeo y Ariel López. Sí, aunque Ruggeri no los confirmó. 

Sabado 2 de octubre de 1999
Fuente: Ole

Marianela Colipe
(marianelacolipe@gmail.com)


Romagnoli es más encarador

Paulo Silas, el brasileño está jugando en el Kyoto Purple Sanga de Japón. 

Me fui de San Lorenzo hace dos años y recuerdo que, en ese momento, varios compañeros que les tocaba entrenarse con la Reserva o con los más juveniles, me comentaban que había un chico que iba a ser la gran figura del club en el futuro: Leandro Romagnoli. En algunas ocasiones que armábamos picados con los pibes, comprobé sus grandes condiciones naturales. Después, claro está, cuando el Pipi maduró más, pude observar -ya a la distancia- de que los que hablaban de él no estaban equivocados. Su mayor virtud es que es muy encarador, no es un típico enganche al que le gusta quedarse quietito en el centro del campo. Tiene mucha dinámica. en ese punto, creo que por eso Ruggeri decidió optar por él en lugar de Borrelli. Seguí a San Lorenzo por televisión durante varios partidos del Clausura y si bien ahí el chico jugó como media punta, también rindió bien. Hasta ahora, la juventud le está dando grandes resultados al equipo y por eso me parece oportuno que el técnico siga confiando en los jugadores que ahora lo llevaron a la punta.

Miércoles 29 de septiembre de 1999
Fuente: Ole.
Marianela Colipe
(marianelacolipe@gmail.com)

Cuidate que Chaca te está esperando

Romagnoli iba a ser titular ayer, pero como Borrelli tiene una molestia y tampoco jugaría el viernes, Ruggeri decidió guardar al Pipi para enfrentar a Chacarita. 





La sucesión era por 90 minutos. En un principio, Leandro Romagnoli iba a reemplazar a Juan José Borrelli sólo en el partido de anoche contra la Universidad Católica. La idea era preservar a Juanjo, como a otros titulares, para enfrentar a Chacarita por el campeonato local, ahora la prioridad. Pero lo que en un comienzo era concreto, ayer Ruggeri decidió modificarlo. ¿Por qué? Porque el ex volante de River arrastra una molesta pubialgia que le impediría llegar en buenas condiciones al viernes. Y entonces, el Cabezón decidió que el Pipi no juegue de arranque para no agotarlo.orrelli ya venía con esa lesión desde hace bastante tiempo. Incluso, antes de empezar el Apertura. Fue por ese mismo motivo que no pudo jugar en el debut del torneo frente a Newells en Rosario -aquella noche lo reemplazó Romagnoli-. Y aunque se recuperó a medias para jugar los otros cuatros partidos del torneo, el dolor siempre persistió y, a pesar de su buen nivel, fue reemplazado en todos los encuentros. "Pero ya desde el domingo que no ando bien. Contra Racing, sentí unos pinchazos terribles en el pubis, que no me dejaron cambiar de ritmo, ni jugar como quería", le comentó el volante a Olé, desde su casa.

La cuestión es que Juanjo tuvo que abandonar el lunes a la noche la concentración y ayer ni siquiera fue al banco. Si bien por la mañana hizo trabajos con el kinesiólogo para intentar acelerar la rehabilitación, por la cercanía del partido contra Chacarita es poco probable que pueda llegar. "Es muy difícil", dijo alguien cercano al cuerpo técnico. "Si no me recupero bien, va a ser jodido que esté. No quiero perjudicar al equipo arriesgándome a jugar en las condiciones que lo hice con Racing. ¿Que cómo estoy? Bastante dolorido", agregó Juanjo.

Por eso, el Pipi se calzó anoche la pilcha de conductor por las dudas, pero es un hecho que el viernes será titular. Aunque se mueve mejor como media punta, el juvenil es el reemplazante natural de Borrelli. Puede aportar desequilibrio en el medio con sus gambetas y darle al equipo cambio de ritmo y claridad en ataque. Como lo hizo contra Racing cuando entró por... Juanjo, sí. Para que Ruggeri se quede tranquilo: contra Chacarita, se viene Romagnoli conducción.
 

Miércoles 8 de septiembre de 1999

Fuente: Ole.

Marianela Colipe
(marianeacolipe@gmail.com)

El Pipi tuvo que llevar la batuta

Domingo 13 de junio de 1999

ROSARIO (CORRESPONSALES). Sus 61 kilos y su metro setenta y uno de altura tuvieron que cargar con el peso de conducir a San Lorenzo. Nada menos. Ausente Gorosito (Miele repitió ayer que quiere una compensación de la Católica si Pipo se va a Chile), Leandro Romagnoli dijo presente. La idea era que Borrelli se juntara con él, pero las intermitencias de Juanjo, a quien Ruggeri le dio la responsabilidad de ser el enganche después de haber jugado sólo 30 minutos en todo el torneo, agrandaron a la figura del Pipi. Con 18 años, fue el mejor de la cancha por escándalo.



"Sí, me salieron todas. Lástima que no ganamos", contó el ¿enganche?, ¿media punta?, ¿delantero? Para Ruggeri es esto último, aunque en Reserva siempre flotó delante de los volantes. Anoche, lo hizo por todo el frente de ataque. Imparable, abierto sobre la izquierda volvió locos a los defensores de Newells. Y hasta se dio el lujo de meter su primer gol en Primera, después de una enorme jugada individual, en la que a puro amague desparramó a Diego Crosa y definió de zurda (su pierna menos hábil) ante Cejas. "Cuando ví que entraba, no lo podía creer. Porque encima fue de zurda", explicó.



Mientras tuvo aire, desequilibró. "Después me quedé", se sinceró. Ahí, Ruggeri lo mandó de enganche. Y no conforme con su gol, hizo echar a Fagiani. Todo San Lorenzo esperaba que Romagnoli explotara. El Pipi lo hizo ayer. Y cómo.




Fuente: Ole.

Marianela Colipe
(marianelacolipe@gmail.com)

Papá lo cuida como a cualquier chico

Don Romagnoli, que no quería que su hijo jugara al fútbol, rechazó el ofrecimiento de varios representantes.  ¿Aguantará? 


"No sé si llego al metro setenta", lo dice y se ríe. "Y peso 61 kilos", agrega Leandro Atilio Romagnoli. Flaco de aspecto, tal vez por eso su padre no le pierde pisada. Como lo hizo de chico, cuando prefería que su hijo no jugara al fútbol, como lo hace ahora, al defender sus intereses.

Las gambetas y los enganches del chiquitín enseguida trascendieron las fronteras de Boedo y llegaron a oídos de distintos representantes. Ni lerdos ni perezosos, muchos empresarios se acercaron a la familia Romagnoli para ofrecerle todo tipo de ventajas. Como pasó con Pablo Aimar, aunque finalmente su padre cedió y ahora el Payaso es representado por Gustavo Mascardi. Por ahora, no es el caso del de San Lorenzo. "Mi papá no quiere saber nada", explica Pipi. Sí, para todos es Pipi. ¿Por qué? "Mi hermana, que es dos años más grande que yo, no podía pronunciar mi nombre cuando nací y me decía Pipi. Y me quedó ese apodo para siempre".

Pero ese padre protector, don Atilio Osvaldo, pretendía que su hijo se dedicara a otra cosa. "El viejo también jugó", cuenta. Lo hizo en Morón y en Huracán -llegó a estar en un amistoso en Primera-, pero no tuvo continuidad. Entonces, no quería que su hijo corriera la misma suerte. Pero la pasión por la pelota fue más fuerte y así fue que empezó a jugar en el club de baby Franja de Oro, en Pompeya. Ahí lo vieron de San Lorenzo y se lo llevaron. "Tenía 6 años y como no era hincha de ningún equipo, me hice hincha del Ciclón", recuerda.


Ahora, con las cartas sobre la mesa, el señor Romagnoli cambió de parecer. "Le gusta que esté en el plantel y me aconseja", sostiene Leandro. Que también mira a su alrededor, no se encierra y tiene sus espejos: "Justamente me fijo mucho en Aimar, en Gallardo, en Ortega, en todos los enganches. Y por supuesto en Gorosito y en Borrelli, quienes me aconsejan siempre".


Con más ganas que nunca recorre las diez cuadras que separan su casa del Nuevo Gasómetro, tiene en mente terminar el secundario ("dejé en segundo año y ahora quiero terminar", admite) y vive el presente con felicidad. "Pero me falta", no se cansa de repetir.


Viernes 5 de febrero de 1999
Fuente: Ole.

Marianela Colipe
(marianelacolipe@gmail.com)





"Va a ser más que Aimar"


Ruggeri apuesta fuerte por Leandro Romagnoli, una de las grandes esperanzas de San Lorenzo. Pero el técnico advierte: "Para alcanzarlo se lo tiene que proponer". 


Dos frases ya están grabadas en el ideario 1999 de Oscar Ruggeri: "Quiero ser campeón del mundo" y "Es un orgullo que me digan Bilardito". Y se viene la tercera...: "Creo que si se lo propone, va a ser más que Aimar", le confía a Olé. ¿ Cómo!? ¿De quién habla? El niño mimado del Cabezón es Leandro Romagnoli. A quien hizo debutar en Primera con Racing, en la fecha final del Apertura, a quien llevó por primera vez a una pretemporada, a Mar del Plata.

Sin pausas, el técnico se justifica. "Espero que pueda ser más que Aimar. Si no se pone techo, será un jugador bárbaro. Es inteligente, juega fácil. Pero no debe quedarse ni pensar que ya es un crack, y mejorar mucho". Apostar a las inferiores parece no ser un verso, porque además de Romagnoli llevó a otros nueve pibes debutantes en una pretemporada. Y de ese grupo, uno ya se ganó un puesto: Claudio Morel Rodríguez.

Entre incrédulo y feliz, Romagnoli jura que no esperaba jugar tan rápido con los que hasta dos meses atrás miraba desde afuera. "Tenía esperanzas de llegar y fue pronto. Soy feliz por la chance que me da Oscar: me apoyó, me hizo debutar ante Racing y ahora me lleva al banco. Es genial", se embala.

-¿Podés ser más que Aimar? -No sé.

Mira a su alrededor, piensa y como si hubiese escuchado a Ruggeri, aclara: "Tengo que seguir trabajando. Más adelante se verá. Si uno se queda y no trabaja, no llega a nada. No debo ponerme techo. De lo contrario, jamás avanzás".

Hacía 11 años, desde que llegó al Ciclón, que soñaba con este presente. Empezó a estar más cerca cuando Roberto Mariani -ex encargado de las inferiores- lo subió de Sexta a Reserva. Y tocó el cielo con las manos cuando asumió Ruggeri y empezó a entrenarse -y a jugar de a ratos- en Primera.

¿Y puede? ¿Está para codearse con los grandes? El mismo responde: "Todo jugador quiere jugar, pero sé que me falta mucho. Para aprender, ganar experiencia y para aguantar el roce físico con jugadores más grandes que yo".

-Pero debés reconocer que sos la gran esperanza del club.

-No sé si es para tanto. Acá no surgían pibes y como ahora lo están haciendo, todos se entusiasman. Ojalá pueda ser como Gorosito, Borrelli o Galetto. Pero no debo marearme ni agrandarme.

Mejorar, seguir trabajando y dale que va. Es la realidad de un purrete de 17 años que apenas jugó 4 minutos oficiales y 14 en los torneos de verano. Que se define como un volante ofensivo con llegada, que también pone pelotas de gol. "Me gusta jugar por todo el frente de ataque y mi fuerte es la gambeta en pique corto", agrega, dándole la derecha a Mariani .

Y el final es para Ruggeri: "Lo llevo al banco porque ya está para Primera. No sé si todo un partido, es como que tengo miedo de largarlo. Pero tiene pasta. Igualmente, lo llevaré despacio hasta que pueda soltarlo definitivamente".

Tiempo pide el Cabezón. Tiempo para que explote. Tiempo para comprobar si será más que Aimar.


Viernes 5 de febrero de 1999
Fuente: Ole.

Marianela Colipe
(marianelacolipe@gmail.com)



Futuro de Sub 20 asegurado

Miércoles 13 de enero de 1999




     La convocatoria a la pretemporada me tomó por sorpresa, la verdad es que no la esperaba tan rápido. Sabía que este año o el que viene podía pasar, pero no me lo imaginaba. Realmente estoy muy contento. Venir acá no sólo me aporta fútbol, sino que también gano experiencia".

     Leandro Romagnoli llegó a San Lorenzo a los 6 años, es media punta y cuando estaba en la Sexta, Roberto Mariani lo llamó para que vaya a la Tercera. Nació el 17 de marzo del 81, y ya debutó en Primera: contra Racing, en la última fecha del Apertura pasado, el Cabezón Ruggeri lo incluyó faltando 4 minutos. Y un detalle que habla por sí solo: ya integró el Sub 17 y está preseleccionado por José Pekerman y Hugo Tocalli para formar parte del próximo Sub 20.

Fuente: Diario Ole.


Marianela Colipe
(marianelacolipe@gmail.com)

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